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martes, 11 de noviembre de 2008

Yo no creería más que en un dios que supiese bailar

Extraigo un fragmento:


Del hijo y del matrimonio


Tú eres joven y deseas para ti hijos y matrimonio. Pero yo te pregunto: ¿eres un hombre al que le sea lícito desear para sí un hijo?
¿Eres tú el victorioso, el domeñador de ti mismo, el soberano de los sentidos, el señor de tus virtudes? Así te pregunto. ¿O hablan en tu deseo el animal y la necesidad? ¿O la soledad? ¿O la insatisfacción contigo mismo?
Yo quiero que tu victoria y tu libertad anhelen un hijo. Monumentos vivientes debes erigir a tu victoria y a tu liberación Por encima de ti debes construir. Pero antes tienes que estar construido tú mismo, cuadrado de cuerpo y de alma.



Así habló Zaratustra. Friedrich Nietzsche. Creo que se escribe así. 3 euros, Feria del Libro. Promete.

jueves, 20 de marzo de 2008

Navaja de Occam


Mantener las cosas simples. Principio de economía. Principio de parsimonia. Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem. Todo viene a referirse a lo mismo, y es que según estos principios existe una premisa muy simple que hace referencia a un tipo de razonamiento: en igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la más correcta. Se le atribuye a Guillermo de Ockham, un fraile franciscano inglés del siglo XIV. Los entes no deben multiplicarse sin necesidad. Dicho principio filosófico debemos aplicarlo a nuestro proceso de razonamiento de una manera permanente para lograr un razonamiento más lógico y con una mayor probabilidad de acierto. Un ejemplo lo encontramos al intentar explicar la caída de una manzana al suelo:
  1. Puede ser que unos duendes traviesos invisibles la han movido hasta el suelo por el simple hecho de molestar.


  2. La madurez propia de la fruta y su débil rabito que la sujetaba al árbol más el efecto de la gravedad han producido la caída.

El criterio de Occam nos obliga a elegir la segunda alternativa, ya que la primera implicaría aceptar unos postulados mucho más complejos.

Este criterio puede utilizarse en muchos campos, existe Occam para lingüistia, economía, también para teología e informática... Evidentemente esta navaja no se ha salvado de críticas, lo que dió origen a anti-navajas.

Creo que la primera vez que oí hablar de la Navaja de Occam fue en una pregunta de trivial, y bueno, no deja de ser curioso para aplicarla de vez en cuando y siempre que no queramos calentarnos mucho la cabeza ;)






Fuente:wikipedia